El re-encuentro de Pueblo con su pueblo
La apertura de Pueblo estuvo matizada por expresiones de alegría, como si se tratase de un encuentro familiar. En los pasillos del supermercado se encontraban amistades que compartían la satisfacción de su re-apertura y las visisitudes que pasaron mientras estuvo cerrado. “Yo siempre he comprado en Pueblo. De hecho, recuerdo ir a comprar a Pueblo cuando estaba dentro de Plaza las Américas,” comentó Ana Padilla. “Mientras estuvo cerrado, hacía compras en la Isla cuando iba a visitar a Mami, porque no encontré otro supermercado cerca que me gustara,” añadió.
“Yo pasaba a cada rato a ver si ya había abierto. ¡Ya hasta el guardia de por la noche me conoce!” compartió Daneris Maldonado quien se encontró con Ana cuando fue a hacer compras con su hijo Juan Carlos y su madre Lydia Viñas.
A su vez, un grupo de empleados del Pueblo de Bairoa se comprometió a viajar desde Caguas diariamente para apoyar durante la apertura del de Plaza las Américas. “A mi me encanta trabajar aquí. Hay mucho compañerismo. Mientras estuve fuera me ofrecieron trabajo en tres supermercados, pero preferí esperar un mes, hasta que Pueblo abriera.” compartió Naara Rentas quien lleva trabajando como cajera desde hace dos años.
Al igual que los clientes y empleados, Pueblo se reúne con su familia, ya que Holsum y Pueblo fueron compañías hermanas a mediados del siglo pasado. “En los 70's Pueblo subió la vara en la industria de la comida. Hoy, con un grupo gerencial de primera y el compromiso que tenemos con nuestro pueblo puertorriqueño, ofrecemos la calidad que nos caracteriza con los mejores precios,” compartió Ramón Calderón también presidente de Holsum.
Por su parte Margarita Suárez, está feliz de poder volver a comprar las pechugas a las que su familia estaba acostumbrada. “Es que hay cosas que sólo se consiguen en Pueblo.” puntualizó.